Un día se me ocurrió una foto. Era más que seguro que iba a pasar. La pasta, los tomates, el rojo testículo y el azul piel ya estaban dentro de mis recursos creativos. 

Además hace cinco años hice una obra con spaghetti ,ahí probé  la textura, la soltura y la posibilidad de crear algo. Ya sabía cómo se comportaba el material .
Hasta que un día mi cerebro conectó todo sin que yo me diera cuenta. Realmente quería llegar a un concepto sólido con algún ejercicio de creatividad, pero no.

Solo se me ocurrió una imagen ambigua mientras estaba en el baño. Si, la creatividad llega mientras cagas.

La idea era algo así:
Dudé mucho para hacerla porque no tenía un concepto definido, me pareció demasiado ambigua.

Pero me dije ¿La idea me gusta? si ¿Tiene sentido? No. 
Me vale verga. La voy a hacer.

Aunque sea una ironía, después de 8 años de crear, todavía me da miedo lo desconocido, lo que es demasiado confuso o experimental. 

Y sé que no soy la única. A diario veo comentarios de personas que me reclaman no entender mis fotos o mi supuesta obsesión por la comida y los genitales. Y es obvio, 
Aunque aún me de miedo crear desde lugares que desconozco, he aprendido que no tienes que entender una idea para disfrutarla y que del experimento e incluso del error han salido los recursos más interesantes de mi estilo fotográfico.

Así que te compartiré este proceso creativo que ha sido una puerta de entrada a la ambigüedad.
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( Ten en cuenta que esta no es una fórmula que aplico a todas mis obras. Cada proceso creativo es diferente)

1- La Foto

Como estamos en cuarentena, mi punto de partida, además de la idea, fue mi archivo. Escogí esta foto porque me gusto su color. y sabía que podía llegar a tonos  más puros y brillantes

2- El boceto

A partir de la foto elegida hice un boceto de color, solo para darme un poco de claridad en cuanto al juego de tonos.

Como ves, un boceto de color es tan sólo bloques de tonos. Si sé a dónde quiero llegar a nivel de armonías cromáticas, será mucho más fácil retocar.

Coloricé la fotografía en base al boceto.
3- Spaghetti:

Escogí dos tipos de pasta para probar. Un POQUITO de spaghetti, Un POQUITO de  Fettuccine
Los pinté con cosas que tenía en el estudio. Una mina de marcador y un líquido de Glow stick.
Aquí está la pasta ya colorizada y en agua para que no se vuelva pegajosa
3- Testículos de tomate.

Para hacer los testículos corté dos tomates y escogí dos horas de fresas para crear un contraste rojo-verde
4- La prueba y el error

Y aquí viene mi parte favorita del proceso. Experimentar encima de la fotografía impresa. 

Le puse un plástico a la fotografía. Y separé la pasta.


 Las tiras largas para la fotografía final y las tiras cortas para las pruebas
¡A experimentar!

Prueba #1

Prueba #2
Prueba #3, 4, 5 y 6 
A continuación puedes escoger tu verga de pasta favorita.

5- Stop! Antes de continuar, hablemos del proceso creativo.

¿Ves como en este proceso hay desarrollos muy planeados y otros más experimentales? No me interesa tener un proceso creativo rígido, estructurado y terminar con la foto perfecta. Me perderia de la diversión.

Tampoco me gustaría tener un proceso 100% experimental. El pensamiento lógico me ayuda a dar orden para poner mis pensamientos difusos en imágenes (Así no las entienda del todo).
Ahí te dejo  para que lo pienses. ¿Cuánto de juego y diversión tiene tu proceso? ¿Tus métodos para trabajar ideas te llevan a ser demasiado predecible?

6- Continuó con la selección:

Tomé varias fotos y descarté otras. El descarte lo hice en función de mi gusto personal. Nada más que eso. Al final me  gustó la forma de S de  esta foto

Después de estas pruebas, tenía un objetivo más claro: Hacer un pene Spaghetti bien definido en forma de S.
6- Punto final:

Después de muchas ideas, experimentos, pruebas y bocetos. Hice las SSS del pene.

Con mucho cuidado, solo tenía esa pasta y no quería desperdiciar más comida.


y aquí está el resultado.
Un cuerpo creado para confundirte y confundirme
Pd: Estoy segura que tu tampoco entiendes las ideas que se te ocurren o tu propio proceso creativo… y esta bien que eso pase, no es necesaria una claridad absoluta para crear. 

Estamos acostumbrados a hablar de conceptos, de un paso a paso creativo claro y sin confusiones. 

¡MENTIRA! Tod@s en algún momento de nuestro proceso no tenemos ni puta idea que estamos haciendo.

Para despedirme te dejo esta frase de una de mis autoras favoritas: 

“A nuestro censor interno sólo le gustan las frases, cuadros, esculturas o fotografías que ha visto muchas veces con anterioridad: Frases seguras, cuadros seguros. Nada de improvisaciones, de experimentos, de garabatos, de apuntes. Haz caso a tu censor y te dirá que todo lo nuevo es erróneo, nocivo, terrible”. 
-Julia Cameron
Recuerda que hay cupos disponibles para mis próximos talleres online.

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